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77°F / 25°C (Nubes Dispersas. Cálido.)
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CAMINANDO HASTA LA PLAZA BOLÍVAR
Como punto de inicio, le podemos sugerir el Parque Glorias Patrias. Así podrá ir recorriendo la parte tradicional de Mérida hasta llegar a la Plaza Bolívar y su entorno, con sus interesantes atractivos arquitectónicos, religiosos y culturales.
El Parque Glorias Patrias, entre las calles 37 y 36, y avenidas 2 y 4, se compone de dos amplias plazas, con frondosos árboles y acogedores bancos, dedicadas a los próceres José Antonio Páez y Vicente Campo Elías, respectivamente. En este parque se conserva el ambiente de tranquilidad de la ciudad de antaño, aunque en sus alrededores fluya un tráfico constante. Siendo un lugar concurrido por los turistas, usted encontrará guías y agencias dispuestas a organizarle un viaje interesante dentro o fuera de la ciudad.
La Avenida que hasta ahora se llamaba Urdaneta, y antes Andrés Bello, recibe aquí el nombre de Avenida 3. Caminando por ella, llegará a la Calle 29 y a la pequeña Plaza Rangel del Llano. Al lado derecho, verá una casa recientemente remodelada al estilo colonial, la Heladería Coromoto. A partir de las 14.15 horas, estará abierta y le asombrará ver las paredes llenas con los nombres de los más de 620 sabores naturales de helados que ofrece en la actualidad.
Ya ha entrado en la zona de alta densidad horizontal de Mérida, la zona de las casas antiguas, calles estrechas y un intenso deambular de peatones y vehículos. Aquí y allá se yergue una construcción sobre las demás, con indudables vestigios de glorias pasadas. También encontrará una gran abundancia de comercios, pensiones y hoteles económicos, y de antiguas casonas convertidas en pequeños centros o galerías comerciales.
Sin haber algún hito que resaltar en estas calles y avenidas, tienen el gran atractivo de que en ellas transcurre la más colorida y tradicional vida merideña. Tómese todo el tiempo que desee, o que disponga, para recorrerlas en diferentes direcciones, entrar en los comercios, experimentar las amables respuestas a las preguntas que haga, y observar a transeúntes y vendedores callejeros en su diario quehacer. Un dato importante: no suba a un transporte público sin averiguar antes su recorrido. Todos los vehículos indican su destino final, pero nunca dicen por dónde van a pasar. Quizá, antes de llevarle a donde usted quiere ir, den tantas vueltas, que le resulte más práctico ir andando.
Pocas calles después, en la Calle 23, el espacio se abre a su derecha para dar paso a la Plaza Bolívar, centro de la más venerable muestra arquitectónica de Mérida.
Sin seguir adelante aún, usted tiene a su izquierda el Rectorado de la Universidad de Los Andes, la Facultad de Odontología y el Museo Arqueológico Gonzalo Rincón Gutiérrez. En el edificio del Rectorado, funcionó el Seminario hasta 1810, fecha en que pasó a ser la Real y Pontificia Universidad de San Buenaventura de Mérida de los Caballeros, antecesora de la actual Universidad de Los Andes.
Toda la acera a su derecha, frente a la plaza, corresponde al Palacio de Gobierno o Poder Ejecutivo de Mérida, notable edificación obra del Arquitecto Manuel Mujica Millán, que fue inaugurada el 9 de octubre de 1959. Construida sobre terrenos de lo que fueron el antiguo Ayuntamiento, y el cuartel y casa del General Campo Elías, contiene salones y obras de arte de gran valor. Y, al lado contrario de la plaza, se encuentra el edificio azul del Palacio Las Cinco Aguilas Blancas o Palacio Legislativo.
En la misma Avenida 3 por donde usted llegó, pero siguiendo hacia la Calle 22, verá la Casa de la Cultura Juan Félix Sánchez, una edificación colonial que rinde homenaje al "arquitecto de los Andes". Contiene obras de artesanía y es escenario de eventos culturales y artísticos. No deje de visitarla también.
Al lado opuesto de la Plaza Bolívar, Avenida 4, se encuentran tres importantes edificios religiosos. A la derecha, está el Palacio Arzobispal, una hermosa construcción de estilo renacentista que fue concluida en 1951 y contiene valiosas obras de arte, incluyendo la galería de los Obispos de Mérida. El edificio a la izquierda de este palacio es el Museo Arquidiocesano, en el que usted encontrará no solamente objetos religiosos sino una variada gama que abarca desde monedas antiguas y una campana del año 909, hasta una momia indígena. Finalmente, la parte izquierda de este conjunto corresponde a la Catedral Metropolitana de Mérida, uno de los templos más hermosos de Venezuela, cuya última restauración fue concluida en 1958.
En el centro de todos estos conjuntos y edificaciones, la Plaza Bolívar ocupa un amplio espacio presidido por la estatua ecuestre del Libertador, que fue colocada en 1930. La plaza cuenta con hermosos jardines, frondosos árboles y cómodos bancos que la convierten en un lugar muy agradable para pasear y reunirse con los amigos. También es el lugar perfecto para que usted descanse, después de haber realizado este interesante recorrido.
EL TELEFÉRICO DE MÉRIDA
Usted ya sabe que la Plaza Bolívar se encuentra entre las calles 22 y 23. Al final de las cercanas calles 24 ó 25, en dirección Este, llegará a un amplio espacio ocupado por la Plaza de Las Heroínas, favorita de los niños y de sus padres, porque ofrece un lugar ideal para el juego y está completamente alejada del tráfico vehicular. Lo que la plaza tiene detrás es un valle, del que surge la imponente Sierra Nevada por cuya ladera transita, infatigable, el Teleférico de Mérida.
En el centro de la Plaza de Las Heroínas Merideñas, que es su nombre completo aunque poco usado, hay un monumento con las estatuas en metal fundido de las cinco mujeres que intervinieron, con valentía y sacrificio, en la Campaña Admirable de Simón Bolívar, a su paso por Los Andes en 1813. Alrededor de la plaza, se encuentra una considerable cantidad de hoteles y pensiones, restaurantes y kioskos de comida, y de guías turísticos.
Pero lo que atrae a tantos miles de personas a este lugar es que aquí también se encuentra la estación de entrada al Teleférico de Mérida. No hay duda de que El Teleférico es la atracción turística merideña más conocida en el extranjero. Y esto por dos motivos. Primero, porque, desde el punto de vista técnico, es el teleférico más largo y el que alcanza mayor altura en el mundo; su longitud total es de 12,5 kilómetros, y su última estación se encuentra a 4.765 metros sobre el nivel del mar. La segunda razón de su prestigio es la asombrosa riqueza visual que su recorrido ofrece al visitante. Por estas dos razones, y para que usted pueda aprovechar esta atracción al máximo, le resultará útil conocer de antemano los detalles de la experiencia extraordinaria que va a disfrutar.
El punto inicial es la Estación Barinitas, situada junto a la plaza; lo que significa que el viaje se inicia a unos 1.625 metros sobre el nivel del mar. En su entrada exterior, se encuentra una de las oficinas de información turística de la Corporación Merideña de Turismo (CORMETUR) y también una oficina del Instituto Nacional de Parques (INPARQUES); a continuación, está la casilla de venta de boletos para el viaje. De aquí, pasará usted al andén del que saldrá intrigado rumbo a las cumbres, y al que regresará sobrecogido pero feliz.
El recorrido total, sin quedarse en ninguna de las tres estaciones intermedias, tiene una duración de 90 minutos y es un despliegue gigantesco de panorámicas espectaculares. Está formado por cuatro tramos, independientes uno de otro, con sus respectivas estaciones; en cada estación, hay que cambiar de cabina para recorrer el tramo siguiente.
Tramo Barinitas-La Montaña:
Cruzando sobre un profundo valle e iniciando el ascenso, usted verá cómo se alejan la ciudad de Mérida y los poblados de Ejido y Tabay, hasta verse rodeado sólo de montañas. Disfrute sin prisa este primer tramo, mientras llega a la segunda estación, La Montaña, a 2.542 metros. Aquí puede caminar un poco y respirar profundo, para irse aclimatando a la creciente altura. A continuación, deberá subir a una nueva cabina.
Tramo La Montaña-La Aguada:
Continuando su vuelo, usted ascenderá 910 metros más, mientras la temperatura desciende. En este tramo, podrá ya sentir la majestuosidad de las cumbres, al contemplar el pico El Toro a la derecha, con sus 4.775 metros. Y, mientras lo hace y lo saborea en todo su esplendor, habrá llegado a la tercera estación, La Aguada, a 3.452 metros de altitud. Desde esta estación, parte un sendero que lleva a la Laguna Fría. Es un recorrido accesible que se puede realizar en una hora. Pero eso lo puede hacer usted otro día, ya que hoy quiere continuar su viaje.
Tramo La Aguada-Loma Redonda:
A mayor altura, mayor será su impresión frente al inmenso mundo que le rodea, y a las espléndidas vistas de La Cordillera de La Culata y de la Quebrada de La Fría. Desde esta nueva estación, Loma Redonda, se puede realizar un paseo de una hora a la Laguna del Espejo y a la Laguna de los Anteojos. Los alpinistas, o andinistas en este caso, bien entrenados inician desde aquí su ascensión al ya mencionado Pico El Toro y al Pico El León, de 4.743 metros de altura. Finalmente, esta misma estación de Loma Redonda es el punto de partida de una excursión inolvidable al difícilmente accesible pueblo de Los Nevados. Son necesarias seis horas caminando o cuatro en mula para cubrir la distancia hasta esta reliquia de tiempos prehispánicos. Tampoco es una excursión para hoy. Usted ya se encuentra a 4.050 metros de altitud y le falta poco para llegar al final.
Tramo Loma Redonda-Pico Espejo:
Aunque sea algo inusual en un país tropical, usted está atravesando el reino del hielo y de las nieves, presentes especialmente entre los meses de julio y octubre; también reino de lagunas, glaciares, gigantescas rocas y abismos dormidos en el silencio. Y, por fin, llegará a la estación de Pico Espejo, donde la primera recomendación es ser prudente. Usted está a 4.765 metros sobre el nivel del mar y cualquier movimiento rápido que realice lo resentirá pronto su organismo. Aquí le saluda la gran escultura en mármol de La Virgen de las Nieves, traída desde Italia en 1965. Esta imagen se encuentra rodeada por una plaza-mirador, donde usted podrá grabar en su mente imágenes imborrables. Solamente los escaladores expertos y equipados se adentrarán en los dominios de los picos circundantes y, especialmente, del más alto de Venezuela, el Pico Bolívar con sus 5.007 metros de altura. Pero usted, seguramente, considerará suficiente haber podido alcanzar y disfrutar este mundo de maravillosos paisajes y de increíbles sensaciones, en el que creerá, con toda propiedad, haber llegado al cielo.
EL NORTE DE LA CIUDAD
Desde la Plaza Bolívar, puede emprender este recorrido hacia el Norte por la Avenida 3. Entre las calles 22 y 21, encontrará el Centro Cultural Tulio Febres Cordero, sede de todo tipo de eventos culturales, artísticos y ciudadanos. A lo largo de sus pisos, podrá visitar las cinco salas del Museo de Arte Moderno Juan Astorga Anta, que es parte de este conjunto, así como admirar esculturas de mediano formato en los espacios abiertos del trayecto.
En la siguiente cuadra o manzana de la misma Avenida 3, la Casa del General Juan Antonio Paredes alberga al Museo de Arte Colonial, una exquisita muestra en un bello recinto que vale la pena conocer. Y, en sentido diagonal a la anterior, verá la Casa de los Antiguos Gobernadores o Casa Valeri, construcción colonial que conserva una galería de retratos de los Gobernadores de Mérida.
Pasando a la Avenida 4 con la Calle 20, un obra arquitectónica muy diferente es la moderna sede de la Biblioteca Bolivariana, que contiene libros y documentos del Libertador, así como reliquias de su paso por Los Andes. También es museo y sala de exposiciones.
La última sección de esta parte de la ciudad tradicional concluye en la Calle 13, en cuyo lado Norte se encuentra el Parque de Las Cinco Repúblicas, que conserva tierra de los países bolivarianos: Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia. Por este lado, la ciudad no puede extenderse más al Norte ya que, a continuación, se abre el profundo valle por el que transcurren los ríos Chama y Mucutún. Por lo tanto, usted deberá seguir la Calle 13 hacia la izquierda, lo que le llevará a la Plaza Sucre o de Milla, junto a la cual podrá visitar la Iglesia de San Juan Bautista, construcción del año 1894. También rodean a la plaza varias casas coloniales. En esta plaza se unen las Avenidas 2 y 3, con el nombre de la primera, y la vía continúa hacia el Norte.
A ambos lados del último tramo de la Avenida 2, hay varias casas, como "La Nieve de los Andes," en las que verá anunciados los famosos "dulces abrillantados," orgullo de la cocina merideña, así como los dulces de leche. Al final de la avenida, está la redoma Mariano Picón Salas, de la que nacen dos nuevas vías: la Avenida Hoyada de Milla, que desemboca en las rutas a El Páramo y a El Valle de La Culata, y, al lado izquierdo, la Avenida Universidad que, fiel a su nombre, trata de concentrar los servicios que el habitante de esta ciudad universitaria puede desear: paseos y parques, comercios, comida reposada y comida rápida, heladerías y dulcerías, y otros atractivos.
En la Avenida Universidad también se encuentra una amplio espacio con el monumento en honor a las Cinco Aguilas Blancas. Conviene hacer un comentario sobre el origen y significado de esta denominación que usted encontrará con frecuencia durante su permanencia en Mérida. La bella imagen literaria proviene de una de las últimas narraciones indígenas conocidas, recuperada por el escritor merideño Don Tulio Febres Cordero, la cual afirma que las cinco águilas blancas "vinieron del cielo estrellado en época muy remota," refiriéndose a los cinco picos de la Sierra Nevada que custodian la ciudad, y cuyos nombres actuales son, de Norte a Sur: El León, El Toro, Humboldt, Bolívar y Espejo.
Muy simpático y visitado es el Parque Beethoven, al que se llega por esta misma Avenida Universidad, entrando en la Urbanización Santa María Norte. Además del busto del músico y del bien cuidado Reloj de Flores, la principal atracción del parque es el Reloj Beethoven, una casita que tiene un campanario, y dentro de la cual dos pequeños campesinos tocan cada hora una melodía diferente del compositor.
Una vez visitada la Avenida Universidad y sus alrededores, puede regresar al comienzo de esta vía y dirigirse hacia la Avenida Chorros de Milla (diferente a la anterior Avenida Hoyada de Milla). En este tramo, encontrará el Parque La Isla, con sus árboles, jardines y espejos de agua. Aquí está el moderno Centro Internacional de Congresos Mucucharastí; y también la sede de la Corporación de los Andes. Este parque es un mirador privilegiado desde el que, en un día despejado, usted disfrutará de una maravillosa vista de la Sierra Nevada. Será un digno final para su recorrido.
LA RUTA DEL PÁRAMO
Aunque hay páramos en toda la topografía merideña, sólo hay una "Ruta del Páramo"; la que todo visitante recorre y a la que le conviene dedicar el máximo de tiempo que su programa permita.
Saliendo de la ciudad por la Avenida Universidad, o por la Avenida Hoyada de Milla-Universidad, y después de pasar la llamada Vuelta de Lola, usted verá una vía lateral que va hacia La Mucuy Baja y Mucunután. Si la artesanía está entre sus aficiones, no deje de llegar al primero de estos pueblos, famoso por las tallas en madera que sus artesanos realizan a la manera tradicional. Después, puede regresar a la Carretera Trasandina y continuar su camino.
Llegando a Los Llanitos de Tabay, observará en sus alrededores extensos terrenos con cultivos de variadas hortalizas, que dan fe de una comunidad laboriosa y productiva. Pronto llegará a Tabay, fundado en el siglo XVII a 11 kilómetros de Mérida. Todavía conserva su iglesia y casonas coloniales, muchas convertidas en hospedajes actualmente.
Y, hablando de épocas pasadas, poco después de Tabay verá la entrada al famoso Pueblo Típico Los Aleros, parque temático que representa un pueblito andino de la década de 1930, y revive las costumbres y tradiciones merideñas de la época. Un poco más adelante se encuentran las amplias y bien equipadas instalaciones del Centro Recreacional Turístico Valle Hermoso, diseñadas para el disfrute familiar, con múltiples actividades al aire libre.
El próximo centro poblado es Cacute, que tomó su nombre de los indios que vivieron en la zona, y es también un pueblo turístico en el que conviene hacer una parada.
En el recorrido realizado hasta ahora y en el que falta, hay varios elementos constantes que usted encontrará repetidamente. En inclinadas laderas de montaña, verá agricultores cultivando las mismas terrazas, o "andenes," que fueron diseñadas por los indígenas prehispánicos; pastos cercados por muros de piedra y cruzados por arroyos, en los que con frecuencia habrá caballos y ganado vacuno; lugares de cría y pesca de truchas; ventas de artesanía, flores y comida; hoteles, posadas, cabañas y campamentos; buenos restaurantes y pequeños cafés de carretera; expendios de gasolina, accesorios para vehículos y ventas de artículos para el viajero; y en fin, las multicolores piezas que conforman este rico mosaico andino habilitado para el turismo, en el que las arraigadas tradiciones y los modernos servicios conviven en armonía.
Continuando el camino, y en la siguiente población de Escagüey, verá a su izquierda La Casita de la Miel, donde podrá comprar esta maravillosa creación de las abejas, y productos elaborados con ella. Pasando Escagüey, llegará a Mucurubá, situada a 33 kilómetros de Mérida. Actualmente, en toda esta zona prospera la cría de ganado de altura.
La siguiente población, 12 kilómetros más adelante, es la importante Mucuchíes, a la que usted podrá dedicar una visita más larga. El término indígena "mucuchíes" significa "lugar frío," algo que está garantizado por los vientos helados que corren por este valle situado entre las sierras de Santo Domingo y La Culata. En la Plaza Principal de este pueblo, cuya última fundación data de 1620, usted podrá conocer las estatuas del indio Tinjacá y de Nevado, perro favorito de Bolívar a cargo del fiel indígena. El recorrido por Mucuchíes le permitirá apreciar calles y casas coloniales, además de saborear exquisita gastronomía en restaurantes que son únicos en su estilo. Las opciones de alojamiento son abundantes.
Desde Mucuchíes salen caminos para realizar diversas excursiones a diferentes lagunas, hacia las aguas termales de La Musui, y hacia el Observatorio Astrofísico de Llano del Hato, al que también se puede ir por el acceso desde Apartaderos.
Avanzando 7 kilómetros, usted habrá llegado al pueblo más alto de Venezuela, San Rafael de Mucuchíes, situado a 3.140 metros de altitud y fundado en 1872. Está conformado por dos únicas calles paralelas que se unen en el extremo superior, continuando después en la Carretera Trasandina. En este punto de unión, se encuentra la notable capilla de piedra en honor a la Virgen de Coromoto construida por el arquitecto autodidacta Juan Félix Sánchez y, enfrente, el museo que lleva su nombre y el de su esposa, Epifanía Gil. La gran obra de arquitectura y escultura religiosas de Sánchez está en El Tisure, remoto pueblo a 8 horas de aquí, al que se llega por senderos de montaña. También salen, desde San Rafael de Mucuchíes, caminos hacia varias lagunas, cuya visita requiere tiempo, preparación, equipamiento y, con frecuencia, un guía.
Coronando la Ruta del Páramo, 6 kilómetros más arriba, usted entrará en el notable pueblo de Apartaderos, cuyo nombre hace referencia a los muchos caminos que de aquí parten en todas direcciones. Este importante cruce vial ofrece al visitante un compendio de todos los atractivos existentes en la ruta: paisajes y clima del páramo, iglesia y construcciones coloniales, pesca de trucha, artesanía, ganado de altura, sembradíos ancestrales y todo tipo de servicios turísticos.
En Apartaderos, la carretera principal por la que usted viene se bifurca en dos vías de igual importancia.
Hacia la derecha, dirección Este, se inicia un bellísimo recorrido que pasa por el pueblo de Santo Domingo y sigue descendiendo hasta llegar a los llanos del estado Barinas. Apenas salido de Apartaderos, usted llegará a las amplias instalaciones que rodean la Laguna de Mucubají, desde las que se inician rutas montañeras aptas para todo público o sólo para expertos. Los 24 kilómetros entre Apartaderos y Santo Domingo transcurren entre amplios valles, flores, y servicios turísticos de alto nivel, como el inigualable Hotel Los Frailes, el Hotel Moruco y el Hotel Resort La Sierra. En el mismo Santo Domingo se encuentra la Champiñonera de Santo Domingo, la mayor de América Latina. También son relevantes las instalaciones de la Truchicultura Santo Domingo.
La otra vía nacional que sale de Apartaderos, en dirección Noreste, es la carretera que, después de pasar por el pueblo de Chachopo y la histórica Timotes, llega a las ciudades de Valera y Trujillo, en el estado de éste último nombre. Una iniciativa de alto nivel, con la que usted puede concluir este recorrido por la Ruta del Páramo, es cubrir los 12 kilómetros restantes y llegar hasta el Pico El Aguila, el punto vial más alto de Venezuela, a 4.118 metros de altitud. Y aquí usted se verá, si la neblina lo permite, en la cima del mundo.
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